LAS CINCO LESIONES HABITUALES AL PRACTICAR RUNNING

LAS CINCO LESIONES HABITUALES AL PRACTICAR RUNNING

Muchos conocemos los beneficios del running, ya sea porque lo vivimos o porque conocemos alguien que lo practica, pero, ¿sabemos las lesiones habituales  que podemos sufrir al practicar este deporte?

Para correr, hay que correr bien. El running es un deporte de impacto para el cual debemos entrenar todo el cuerpo y equiparnos correctamente. No obstante, nunca estamos exentos de sufrir algún tipo de lesión, y mantenernos informados es el primer paso para una buena prevención.

Cinco de las lesiones más recurrentes: prevención y tratamiento.

Fascitis plantar:

Se trata de la inflamación de la fascia plantar, la cual es una franja gruesa de tejido, que conecta el calcáneo (hueso del talón) con la parte anterior del pie.

¿Cómo se identifica? Dolor en el talón o la planta del pie, especialmente al estirar o flexionar el pie. Normalmente en la mañana al levantarse.

¿Qué lo causa? Un calzado inadecuado, debilidad en la musculatura plantar, los pies cavos o planos, así como el sobrepeso.

¿Cómo evitarlo? Con una buena elección del calzado y estiramientos de descarga de la fascia plantar.

¿Cómo recuperarlo? Reposar, aplicar hielo tres veces al día, masajes en la planta del pie y vendaje funcional en la fase aguda.

 

Distensión o rotura fibrilar:

Se trata de una rotura parcial o total de las fibras musculares.

¿Cómo se identifica? Dolor en la parte posterior de la pierna (del muslo hasta la rodilla), ya sea al flexionarlo o al extenderla. Se puede palpar un pequeño ‘escalón’ sobre el músculo afectado.

¿Qué lo causa? Contracciones violentas (velocidad, malos gestos, etc), descompensaciones musculares, fatiga excesiva o ausencia de calentamiento.

¿Cómo evitarlo? Calentar antes del entrenamiento, mantener una buena hidratación y evitar movimientos bruscos.

¿Cómo recuperarlo? Aplicar frío las primeras 48 horas, no inmovilizar la zona, y comenzar el tratamiento fisioterapéutico lo antes posible.

 

Tendinitis rotulianas

Una de las lesiones más comunes, se trata de una inflamación del tejido que une la rótula a la tibia (tendón rotuliano).

¿Cómo se identifica?  Dolor sobre el tendón y las articulaciones de anclaje, y al flexionar la rodilla. Se aprecia, también, dificultad en la movilidad.

¿Qué lo causa? Debido al rebote que se produce cuando corremos, el tendón acaba resintiéndose. También, las zapatillas en mal estado o correr por superficies duras o irregulares.

¿Cómo evitarlo? Realizar correctos estiramientos, acortar la zancada, evitando las sobrecargas musculares y aplicando frío ante cualquier mínima molestia.

¿Cómo recuperarlo? Reposo, fortalecimiento muscular moderado con ejercicios que no provoquen rebote y tratamiento fisioterapéutico.

 

Tendinitis Aquilea

El tendón de Aquiles es el que conecta los dos músculos grandes de la parte posterior de la pierna al talón. Si se inflama, estamos ante la tendinitis aquilea.

¿Cómo se identifica?  El  dolor se encuentra localizado en el talón y es percibido principalmente al caminar o correr, es una lesión muy incapacitante.

¿Qué lo causa? Altos volúmenes de entrenamiento, correr en superficies duras o saltar como parte del entrenamiento.

¿Cómo evitarlo? Estiramientos diarios de gemelos y sóleos, incrementar la carga de entrenamiento de manera gradual, con calentamientos previos al entrenamiento, y evitando el uso excesivo de tacones altos o chanclas de la playa.

¿Cómo recuperarlo? Sustituir temporalmente la carrera por otros deportes como elíptica o bicicleta, aplicar hielo, reposo relativo, ejercicios de fortalecimiento de la planta del pie y gemelos, y tratamiento fisioterapeuta en la zona afectada.

 

Periostitis tibial

Es la inflamación del periostio, membrana que protege la tibia.

¿Cómo se identifica? Dolor en la cara interna de la tibia.

¿Qué lo causa? Una carga brusca del entrenamiento, correr en zonas duras, defectos biomecánicos o la propia forma de nuestro pie.

¿Cómo evitarlo? Fortalecer el músculo tibial anterior, estudiar la pisada con un podólogo para una buena elección de zapatillas, evitar correr en superficies duras.

¿Cómo recuperarlo? Con reposo, tratamiento de frío y de fisioterapia.

A pesar de todas las recomendaciones y consejos, el más importante de todos es, tener paciencia. Lesiones como las descritas pueden ser muy frustrantes y hay que ser pacientes y constantes en los tratamientos para una buena y efectiva recuperación.

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